« | Job 7 | » |
1 Ciertamente tiempo determinado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.
2 Como el siervo anhela la sombra, y como el jornalero espera el reposo de su trabajo,
3 así poseo yo los meses de vanidad, y las noches de trabajo me dieron por cuenta.
4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mido la noche, y estoy harto de devaneos hasta el alba.
5 Mi carne está vestida de gusanos, y de terrones de polvo; mi piel hendida y abominable.
6 Mis días fueron más ligeros que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza.
7 Acuérdate que mi vida es un viento, y que mis ojos no volverán para ver el bien.
8 Los ojos de los que ahora me ven, no me verán más; tus ojos serán sobre mí, y dejaré de ser.
9 La nube se acaba, y se va; así el que desciende al sepulcro, que nunca más subirá;
10 no tornará más a su casa, ni su lugar le conocerá más.
11 Por tanto yo no reprimiré mi boca; hablaré con la angustia de mi espíritu, y me quejaré con la amargura de mi alma.
12 ¿Soy yo un mar, o dragón, que me pongas guarda?
13 Cuando digo: Mi cama me consolará, mi cama atenuará mis quejas;
14 entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones.
15 Y mi alma tuvo por mejor el ahogamiento, y quiso la muerte más que a mis huesos.
16 Abominé la vida ; no quiero vivir para siempre; déjame, pues, que mis días son vanidad.
17 ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y que pongas sobre él tu corazón,
18 y lo visites todas las mañanas, y todos los momentos lo pruebes?
19 ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva?
20 Si he pecado, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario a ti, y que a mí mismo sea pesado?
21 ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no seré hallado.
La Biblia del Oso
La Biblia del Oso es un hito en la historia de las traducciones bíblicas, especialmente dentro del mundo hispanohablante. Traducida por Casiodoro de Reina y publicada por primera vez en 1569, fue la primera Biblia completa impresa en español. Su nombre, Biblia del Oso, proviene de la ilustración de la portada que presenta un oso alcanzando un panal de miel, un símbolo que se ha convertido en sinónimo de esta histórica edición. Reina, un exmonje que huyó de la Inquisición española, emprendió esta monumental tarea con el objetivo de hacer accesibles las Escrituras al pueblo hispanohablante, impulsando así la Reforma Protestante en el mundo de habla hispana.
La traducción de la Biblia del Oso fue un proceso minucioso que implicó un trabajo detallado con los textos originales en hebreo, arameo y griego, así como comparaciones con otras traducciones disponibles en ese momento, como la Vulgata latina. La dedicación de Casiodoro de Reina a la precisión y la claridad se hizo evidente en el producto final, que combinaba precisión lingüística con una profunda reverencia por el texto bíblico. A pesar de los riesgos asociados con la publicación de una Biblia protestante en una España dominada por el catolicismo, la obra de Reina fue un paso significativo hacia adelante al proporcionar a las personas laicos acceso directo a la Biblia en su propio idioma, evitando la necesidad de interpretación eclesiástica.
La Biblia del Oso ha tenido un impacto duradero en el protestantismo hispanohablante. Sentó las bases para futuras traducciones bíblicas en español, siendo la más notable la serie Reina-Valera, que sigue siendo influyente hasta el día de hoy. La edición de 1569 representa no solo un triunfo de la erudición y la fe, sino también un símbolo de la libertad religiosa y el derecho a leer e interpretar la Biblia de manera independiente. Incluso siglos después, la Biblia del Oso es celebrada por su importancia histórica y su papel en la configuración del panorama espiritual del mundo hispanohablante.