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1 El que ama el castigo ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión, es carnal.
2 El bueno alcanzará favor del SEÑOR; mas él condenará al hombre de malos pensamientos.
3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; mas la raíz de los justos no será movida.
4 La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos.
5 Los pensamientos de los justos son rectitud; mas las astucias de los impíos, engaño.
6 Las palabras de los impíos son para asechar la sangre; mas la boca de los rectos los librará.
7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá.
8 Según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado.
9 Mejor es el que se menosprecie y se hace siervo, que el que se precia, y carece de pan.
10 El justo tiene misericordia aun a su bestia; mas las piedad de los impíos es crueldad.
11 El que labra su tierra, se saciará de pan; mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
12 Desea el impío la red de los malos; mas la raíz de los justos dará fruto.
13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; mas el justo saldrá de la tribulación.
14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y la paga de las manos del hombre le será dada.
15 El camino del loco es derecho en su opinión; mas el que escucha al consejo es sabio.
16 El loco al momento da a conocer su ira; mas el que cubre la injuria es cuerdo.
17 El que habla verdad, declara justicia; mas el testigo mentiroso, engaño.
18 Hay quienes hablan como dando estocadas de espada; mas la lengua de los sabios es medicina.
19 El labio de la verdad permanecerá para siempre; mas la lengua de mentira por un momento.
20 Engaño hay en el corazón de los que piensan mal; mas alegría en el de los que piensan bien.
21 Ninguna iniquidad alcanzará al justo; mas los impíos serán llenos de mal.
22 Los labios mentirosos son abominación al SEÑOR; mas los obradores de la verdad su contentamiento.
23 El hombre cuerdo encubre su sabiduría; mas el corazón de los locos publica la locura.
24 La mano de los diligentes se enseñoreará; mas la negligencia será tributaria.
25 El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
26 El justo hace reflexionar a su prójimo; mas el camino de los impíos les hace errar.
27 El engañoso ni aun asará su caza; mas el haber del hombre diligente es precioso.
28 En la vereda de la justicia está la vida; y el camino de su vereda no es muerte.
La Biblia del Oso
La Biblia del Oso es un hito en la historia de las traducciones bíblicas, especialmente dentro del mundo hispanohablante. Traducida por Casiodoro de Reina y publicada por primera vez en 1569, fue la primera Biblia completa impresa en español. Su nombre, Biblia del Oso, proviene de la ilustración de la portada que presenta un oso alcanzando un panal de miel, un símbolo que se ha convertido en sinónimo de esta histórica edición. Reina, un exmonje que huyó de la Inquisición española, emprendió esta monumental tarea con el objetivo de hacer accesibles las Escrituras al pueblo hispanohablante, impulsando así la Reforma Protestante en el mundo de habla hispana.
La traducción de la Biblia del Oso fue un proceso minucioso que implicó un trabajo detallado con los textos originales en hebreo, arameo y griego, así como comparaciones con otras traducciones disponibles en ese momento, como la Vulgata latina. La dedicación de Casiodoro de Reina a la precisión y la claridad se hizo evidente en el producto final, que combinaba precisión lingüística con una profunda reverencia por el texto bíblico. A pesar de los riesgos asociados con la publicación de una Biblia protestante en una España dominada por el catolicismo, la obra de Reina fue un paso significativo hacia adelante al proporcionar a las personas laicos acceso directo a la Biblia en su propio idioma, evitando la necesidad de interpretación eclesiástica.
La Biblia del Oso ha tenido un impacto duradero en el protestantismo hispanohablante. Sentó las bases para futuras traducciones bíblicas en español, siendo la más notable la serie Reina-Valera, que sigue siendo influyente hasta el día de hoy. La edición de 1569 representa no solo un triunfo de la erudición y la fe, sino también un símbolo de la libertad religiosa y el derecho a leer e interpretar la Biblia de manera independiente. Incluso siglos después, la Biblia del Oso es celebrada por su importancia histórica y su papel en la configuración del panorama espiritual del mundo hispanohablante.